¿Cómo preparamos SAALDA?

«Tienes que enseñar cómo se cocina SAALDA». Me lo dijo mi mujer cuando fuimos a que viera cómo era el proceso de producción de SAALDA y me convenció para documentarlo (es más fácil grabarlo que organizar un visita guiada).

En sí, el proceso para producir un caldo de huesos o un fondo de cocina no tiene misterio.

En el vídeo de aquí abajo puedes ver cómo lo hizo el equipo de Delikatetxe en la última producción de SAALDA y FOONDO.

Quise documentar, de forma humilde, la última producción que hicimos para poder hacer este vídeo y compartir cómo es el proceso. El único secreto es hacer el trabajo de forma ordenada y estricta, siguiendo la receta, además de usar ingredientes comprados a productores locales.

Para cocinar nuestro caldo de huesos SAALDA usamos huesos de vacuno, cebollas, puerros, zanahorias, apio, sal y vinagre de manzana. Lo mezclamos todo en una marmita con agua bien caliente. Se cuece durante 20 horas para que los huesos suelten el colágeno.

En la receta de FOONDO usamos distintos tipos de carne (gallinas camperas y vacuno), cebolla, puerro, zanahoria, apio, sal y setas shiitake. FOONDO se cuece durante unas 10 horas.

Cuando se terminan de cocer, envasamos y pasamos al último paso del proceso. Los botes se meten en la autoclave para darles una especie de baño María. Gracias a este proceso conseguimos que nuestro caldo de huesos y el fondo de cocina tengan una fecha de caducidad prolongada, sin añadir ningún tipo de conservantes.

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Nuestra segunda donación

En marzo y abril hemos tenido  en SAALDA un beneficio de 865 euros. Es la cantidad resultante de restar a las ventas los gastos que hemos tenido en ese periodo.

Al igual que hicimos durante la primera donación hace dos meses, pregunté a los clientes por las organizaciones que querían proponer para que le hiciéramos la donación de este periodo.

Nuestra primera donación

En enero y febrero hemos tenido un beneficio de 1.350 euros. Es la cantidad que hemos ganado tras quitar los gastos a los ingresos. Y es lo que hemos donado ya.
Les preguntamos a los clientes a qué asociación querían apoyar. Recibimos unas 20 propuestas. Organizamos el listado y los clientes votaron.
Y, casualidad, sucedió algo que no tenía previsto: ¡empate!