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SAALDA y la gelatina

Vas a empezar el día aprendiendo algo nuevo.

Una clienta me escribió un mensaje preguntando a ver por qué nuestro caldo de huesos era tan líquido. Que su hermana cocinaba en casa caldo de huesos y le quedaba muchísimo más gelatinoso.

¿Qué hice? Preguntarle a mis amigas de Delikatetxe, que son quienes preparan nuestro caldo de huesos. Edurne me contó esto:

Cuando haces el caldo de huesos, al enfriar siempre queda gelatinoso (Saalda también), pero para conservarlo sin necesidad de congelar o de echarle conservantes artificiales, al tarro ya cerrado le damos un tratamiento. Es una especie de baño María, lo mismo que cuando se embota cualquier conserva.

Con el calor, las cadenas de colágeno se hidrolizan, es decir, se dividen y se hacen más cortas.

Esto tiene dos efectos: uno el que hemos comentado, que nuestro caldo de huesos pierde la capacidad de gelificación.

Pero el otro es más interesante, al hacerse el péptido más pequeño, también pasa la barrera intestinal con más facilidad, así que el colágeno hidrolizado es más biodisponible. Es decir, que el cuerpo tiene mayor capacidad de absorber y usar el colágeno hidrolizado.

Vamos, que podemos decir que nuestro cuerpo puede aprovechar más el colágeno hidrolizado como el de nuestro caldo de huesos.

Empezamos el día aprendiendo una cosa. Bueno, una no, ¡dos! Ahora sabemos por qué SAALDA no tiene forma gelatinosa, y que gracias a ello nuestro cuerpo lo absorbe y aprovecha más.

¿Qué es el colágeno hidrolizado?

El colágeno hidrolizado es la forma en la que mejor asimilamos el colágeno.

Cuando le aplicamos esa especie de baño María a los tarros envasados de caldo de huesos, las cadenas de péptidos de colágeno se rompen y separan.

El resultado de este proceso es el colágeno hidrolizado. Gracias al proceso, este tipo de colágeno es más biodisponible. Es decir, organismo lo asimila mejor.

Puedes leer más en la Wikipedia sobre el colágeno hidrolizado.